domingo, 21 de marzo de 2010

Comentario de Juan recibido por e-mail

Estimado Alberto,
Tenías razón, la lectura de este libro no puede dejar indiferente. He leído la introducción y el primer capítulo, y ya desde donde comienzas a contar tu experiencia me sentí cautivado por la historia. La lectura de este primer capítulo, ha tocado algo en mi interior, después de mucho tiempo, de leer manuales de psicología y espiritualidad, empiezo a verme con otros ojos.

Comienzo a verme como una creación perfecta del Universo, de esa Inteligencia que se encuentra presente en todo cuanto existe y las piezas de este puzzle que llamamos vida comienzan a encajar. Me doy cuenta que la evolución nunca termina y que nuestro deber es continuar expandiendo esa experiencia...

Muchas gracias
Juan.

1 comentario:

  1. Gracias Juan:
    Agradezco tu comentario. Efectivamente ir haciéndonos conscientes de lo que somos es una experiencia muy grata. Pienso que la felicidad está en algo como eso: en ser conscientes. Es una especie de alegría profunda.

    Sobre el primer capítulo, el darnos cuenta de todos los animales que nos han ido formando y la información que nos han dejado y que la tenemos activa ahora, nos hace poder comprender un poco más la vida y a las personas.

    Comprender cómo una persona puede estar atascada en una etapa, por ejemplo la reptiliana, y por ello puede cambiar de agresiva a victima en un segundo (como lo hace un reptil). Si ve más pequeño al que tiene enfrente intenta dominarle o "comerle", y en un instante puede huir o hacerse la víctima si se ve amenazado.

    Este caso es muy común en muchas personas y lo puedes ver en el día a día. En la vida de estas personas no existe término medio, no existe "el grupo" están y viven solos aunque estén con gente. Si conoces la evolución y te sientes mamífero (manejar las relaciónes) podrás entender a estas personas e incluso integrarlas en tu mundo.

    Igual podríamos ver otros ejemplos, cómo un autista que "se quedó en pez", etc.

    Sigue leyendo y escríbeme, estaré encantado de seguir comentando lo que surja.
    Alberto.

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